martes, 19 de mayo de 2009

La belleza de Yennilden




Carismática, aunque media desconfiada era Yennilden. Vivía en esas típicas ciudades plagadas de gente ambiciosa, de esas que madrugan para ganar más y más. Yennilden no le daba importancia al dinero tenía otro sueño. Amaba su cuerpo, pensaba que Dios le había dado una bendición al tener esos ojos redondos y verdes, con unas pestañas largas y gruesas, para que hablar de su cuerpo de muñeca, que si yo no supiera que tiene alma y sentimientos, diría seguramente que es una barbie en persona.


Parada frente a su espejo, aquel que cada mañana la ve maquillarse y vestirse, se pregunta por que es tan linda, -¡Qué suerte la de ella ! la de no sufrir complejo alguno-. Se peina su cabello ondulado, se embrillece sus labios y sale a lucirse. En la universidad es sensación absoluta, tan sólo pisar la entrada se roba las miradas de esos jóvenes contemporáneos, que la miran con deseos, deseos maliciosos, deseos añorosos, deseos dulces, deseos carnales, deseos, deseos y más deseos... ¿Qué se sentirá ser el centro de atención?, ¿ Cómo será preocuparse sólo de estudiar?, ¿Cómo será sentirse envidiada por todas? ... Oye Yennilden ¿Realmente eres feliz? ¿No te sientes insegura de confiar en los que están a tu alrededor? Dime, ¿Eres realmente dichosa?, contesta Yennilden, ¿ Se siente bien creer que todos quieren tu bien?. ¿ Cómo puedo saber yo esto? si nunca e podido estar en tu posición.


Llegó a su casa, y ve a su mamá en la fotografía, como extraña esas conversaciones que tenía con ella cuando era más pequeña. Difícil se le a hecho vivir en la soledad del día, en la soledad de la tarde, pero ella muestra al mundo que es feliz. Yo no creo eso, yo creo que le invade la tristeza de ves en cuando, pero Ella a sabido ya a aprender a disimular su tristeza. Vez Yennilden que no eres feliz. ¿Me puedes rebelar tus secretos? quiero saberlos, hoy me importan más que respirar, tengo tantas intenciones de seguirte, de pensarte, de extrañarte, pero de odiarte, te quiero mal, para sentirme bien, quiero que se sepas que todas tenemos oportunidad de ser lindas, y que aún así somos incapaces de ser feliz. No todo es la belleza.Ella llora, yo la vi llorando, la sentí llorando quejandose de esa soledad invisible, pero matadora.


Tal ves ya te cansaste de fingir, ¿ y así vale la pena vivir?, no creo y con esta pregunta no te quiero persuadir a que te acerques al más allá, no Yennilden quiero que te des cuenta que fácil la vida no es. Yo sé que aparentas ser princesa en todo lugar... Y tú príncipe azul ¿Dónde está entonces? No eres princesa deja de aparentar, me dañas.Sólo sé tu nombre, pero sé que existes y me molestas ¿Cómo quieres que te deje tranquila?


Llora niña, quiero ver derramar tus lágrimas ¿qué dices? ¿qué yo soy mala? Ja, tú eres la cruel, tu eres la mala en esta vida, yo no, ¿Por qué me acusas de ser así? a caso ¿yo les miento a los demás? No, no seas patética... Este es un mundo donde nunca se dejará de envidiar, donde nunca se dejaran los prejuicios, donde más grande sea tu orgullo más enemigos te harás.


Quisiera haber sido soñadora y creer que este mundo se puede cambiar, pero estaría equivocada, eso nunca, jamás, en ningún caso el mundo va a cambiar. Dime Yennilden, Socrátes el sabio, que tanto lucho para que el hombre se preocupara en primer lugar de su alma y la verdad... no logró con todo su esfuerzo, a cambiar nada... absolutamente nada. Yennilden yo te estoy hablando hace más de 2000 años atrás, y tú me dices que este mundo podrá cambiar, deja reírme de ti... de tú ingenio. Han pasado siglos y siglos, y aún así después con la llegada del verdadero hijo de Dios, este mundo sigue igual. Dices tú que eres feliz, no mientas por favor... Nadie nunca jamás logrará ser siempre y por siempre feliz.

2 comentarios:

  1. Bello lo que escribes, me hace pensar...
    espero no te moleste.. pero seguiré tu blog, así nos mantenemos en contacto !
    :D
    cuíate mucho, nos estamos viendo
    y recuerda... en este espacio soy Lágrima!

    Besos

    Lágrima.-

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  2. Me siento un poco identificada, escondo mis emociones como ella, no lo logro ser feliz a pesar de que tengo una familia adorable, amigos adorables, personas adorables. Creo que eso suele suceder, no soy bella como Yennilden, pero si Soy infeliz como ella, algo en mi alma falta por llenar. Pero Mirame a pesar de todo sigo sonriendo.

    Cuidate.

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